
La prótesis total de rodilla es una de las cirugías con mejor tasa de satisfacción en ortopedia, y aun así entre 15 y 20 de cada 100 pacientes quedan insatisfechos. Buena parte de esa diferencia se juega en los tres primeros meses de rehabilitación.
Lo que decide el resultado son las primeras seis semanas
La rodilla operada tiende a la rigidez. Hay una ventana de aproximadamente seis a ocho semanas en la que ganar movimiento es relativamente fácil; después el tejido cicatricial madura y recuperar grados cuesta el triple, o requiere una movilización bajo anestesia.
Por eso empiezo el mismo día o al día siguiente de la cirugía si el hospital lo permite, y por eso soy insistente con los rangos. No es tozudez, es que el reloj corre.
Los números que persigo
- Extensión 0 grados lo antes posible. Una rodilla que no estira completamente te va a doler al caminar el resto de tu vida.
- 90 grados de flexión entre la semana 2 y la 3.
- 110 a 120 grados hacia la semana 6 a 8.
Con 110 grados subes y bajas escaleras y te levantas de una silla baja. Con 90 grados justos, la vida diaria se complica más de lo que la gente imagina.
Semana por semana, con lo que suele pasar
Días 1 a 7
Caminas con andadera o muletas, casi siempre con carga total permitida desde el primer día. Trabajamos control del edema, bombeo de tobillo, deslizamientos de talón, extensión pasiva con el talón elevado, activación de cuádriceps y transferencias. Duermes mal. Es normal.
La hinchazón es el enemigo funcional de esta fase: mientras haya derrame, el cuádriceps no responde bien.
Semanas 2 a 4
Pasas de andadera a bastón en algún punto de este periodo, muy variable según edad y fuerza previa. Metemos bicicleta estática, primero medio giro hacia adelante y hacia atrás hasta que el pedal completa la vuelta —ese día es un buen marcador—, sentadillas asistidas, subir escalón, y trabajo de cadera y tobillo.
Semanas 4 a 8
La mayoría camina sin bastón dentro de casa y con distancias progresivas afuera. Aquí es donde empujo la fuerza en serio: prensa, sentadilla a rango tolerado, escalón alto, equilibrio unipodal. El dolor al final del día todavía existe y no significa que algo esté mal.
Meses 3 a 6
Marcha normal sin cojeo, escaleras alternando pies, distancias largas, retorno a bici, natación, golf, caminata. La rodilla puede seguir hinchándose por las tardes hasta el sexto mes o más.
Hasta el año
Sigue mejorando. La sensación de "rodilla ajena", el acorchamiento en la piel por fuera de la cicatriz y la molestia al arrodillarse pueden persistir. El acorchamiento suele ser permanente y no tiene consecuencias.
Qué es normal y qué no
Normal: dolor que aumenta con la actividad y baja con reposo, hinchazón vespertina, calor local durante semanas, chasquidos metálicos, dificultad para arrodillarse, mal sueño el primer mes.
Llama al cirujano, no a mí: fiebre, secreción por la herida, enrojecimiento que se extiende, dolor súbito en la pantorrilla con hinchazón, dolor que empeora de forma progresiva sin causa, o pérdida repentina de movimiento que ya tenías.
Los tres errores que más veo
- Esperar dos semanas para empezar terapia. Se pierde la mejor ventana de movimiento.
- Usar el bastón de más. Después de cierto punto, el bastón mantiene el cojeo y debilita la pierna. Yo suelo pedir retirarlo por etapas, primero en casa.
- Rehabilitar solo la rodilla. Si el glúteo medio no funciona, la rodilla se desvía hacia adentro en cada paso. Muchos dolores "de la prótesis" son de cadera.
Prótesis de rodilla y edad
La edad no define el resultado tanto como la condición previa. Un paciente de 75 años que caminaba todos los días evoluciona mejor que uno de 62 que llevaba dos años sentado por dolor. Esa es una de las razones por las que insisto en preparar la rodilla antes: dos a seis semanas de trabajo de fuerza previo a la cirugía se notan en cada una de las fases que describí arriba.
Si tienes fecha de cirugía, una valoración antes de la cirugía nos deja medir de dónde partes y armar el programa de rehabilitación postquirúrgica de rodilla con las citas ya agendadas para los primeros días.
Cómo usamos la tecnología aquí
La cinta antigravedad AlterG es especialmente útil en este postoperatorio: permite caminar descargando hasta 80% del peso, así que el paciente recupera patrón de marcha sin cojeo mucho antes y sin dolor. Con pacientes mayores o con sobrepeso, la diferencia es notoria.
Para el control del dolor y del edema usamos tecarterapia y láser de alta potencia, que nos permiten trabajar movimiento en la misma sesión sin que el paciente se frene por dolor. La camilla de descompresión y la magnetoterapia entran según el caso.
Ninguna de esas máquinas sustituye lo que sí decide el resultado, que es cuántas veces al día mueves esa rodilla en tu casa.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración presencial. Ningún tratamiento se indica sin explorar antes al paciente.