
El problema que resuelve el AlterG es concreto: hay un periodo, después de una cirugía o una lesión, en el que ya deberías caminar pero tu pierna todavía no aguanta tu peso completo. Ese periodo se resuelve normalmente con muletas y cojera. Aquí se resuelve caminando.
Cómo funciona
Es una banda para caminar dentro de una cámara que se infla alrededor de la cintura hacia abajo. La presión del aire te sostiene y reduce el peso que cae sobre tus piernas. Se ajusta por porcentaje, desde el 100% de tu peso hasta cerca del 20%, en incrementos pequeños.
Con 60% de tu peso puedes caminar con un patrón normal alguien que fuera de la cámara cojearía. Y eso es lo importante: no es que camines más cómodo, es que caminas bien.
Por qué me importa tanto el patrón de marcha
Cojear es un aprendizaje. Si pasas seis semanas descargando la pierna operada, tu cerebro guarda ese patrón y después hay que desaprenderlo, cosa que cuesta más trabajo que haberlo evitado. He visto pacientes a los que la cojera les sobrevivió meses a la lesión que la causó.
Con la cinta antigravedad empiezo a trabajar marcha simétrica desde el porcentaje que el paciente tolere sin dolor y sin cojear, y voy subiendo el peso sesión a sesión. El criterio es simple: si aparece cojera o dolor, bajo el porcentaje.
En qué casos la uso
- Postoperatorios de rodilla: ligamento cruzado, meniscos, prótesis. Adelanta semanas la marcha normal y después la carrera.
- Prótesis de cadera y cirugías de cadera en general.
- Fracturas de miembro inferior en fase de carga parcial autorizada, cuando el cirujano indica un porcentaje concreto de peso.
- Tendinopatía de Aquiles y fascitis plantar, para mantener carrera con menos impacto mientras el tendón tolera más.
- Corredores lesionados que necesitan sostener su condición aeróbica sin cargar la lesión.
- Pacientes con sobrepeso o artrosis a quienes caminar les duele: aquí la cinta permite hacer volumen de ejercicio sin castigar las articulaciones.
- Neurológicos con déficit de equilibrio, porque la cámara da seguridad y elimina el riesgo de caída.
Lo que no hace
No fortalece por sí sola. No sustituye el trabajo de fuerza, que es lo que realmente determina el resultado en un postoperatorio. No acelera la cicatrización de un tendón ni de un hueso. Y no sirve de nada si el paciente entra a la cámara a caminar veinte minutos sin criterio y sin progresión.
Lo digo porque se vende mucho como si fuera un tratamiento en sí. Es una herramienta de dosificación de carga, y su valor está en el porcentaje que eliges y en cómo lo subes.
Cómo se ve una sesión
Te pones unos shorts especiales que se acoplan a la cámara, te calibra el equipo con tu peso, y entras. A partir de ahí trabajamos tiempo, velocidad y porcentaje de carga, con registro de cada sesión para poder comparar. Una sesión típica de marcha son 15 a 25 minutos; en corredores, la estructura depende del plan.
Sí, se siente raro los primeros minutos. Casi todos los pacientes se ríen la primera vez.
Dónde encaja en el tratamiento
Dentro de un plan. En rehabilitación postquirúrgica, la uso en la fase de recuperación de marcha y en el retorno progresivo a la carrera. En fisioterapia deportiva, para mantener carga aeróbica y para reintroducir la carrera con impacto controlado y medido.
En SLP no hay muchas clínicas con este equipo.
Este contenido es informativo y no sustituye una valoración presencial. Ningún tratamiento se indica sin explorar antes al paciente.