Saltar al contenido
Innergy Innergy Agendar

Tecarterapia: qué problema resuelve y en qué casos la uso

Compartir
Equipos de la sala de rehabilitación de Innergy

Soy trainer de Winback para Latinoamérica desde 2023, lo que significa que doy formación a otros fisioterapeutas en esta tecnología. Con esa carta sobre la mesa, quiero ser claro en lo que sí y lo que no hace.

Qué hace en el tejido

La tecarterapia aplica una corriente de radiofrecuencia que atraviesa el tejido y genera un movimiento de cargas eléctricas. De ahí salen dos efectos: uno térmico —el tejido se calienta desde adentro, no desde la piel— y otro no térmico, a intensidad baja, que estimula la actividad celular sin subir la temperatura.

La consecuencia práctica es aumento de circulación local, más oxígeno en la zona, disminución del dolor y tejido más maleable para trabajarlo con las manos inmediatamente después.

El uso que le doy y que casi nadie menciona

La mayor parte del valor de la tecar, para mí, está en combinarla con movimiento y con terapia manual en la misma sesión. El equipo trae un electrodo que puedes sostener con la mano mientras movilizas al paciente o mientras el paciente hace un ejercicio.

Eso cambia el planteamiento: no es "acuéstate veinte minutos y te aplico un aparato". Es aplicar la corriente mientras trabajamos el rango que estaba limitado, o mientras el paciente hace la sentadilla que le dolía. La ventana de menor dolor se usa en el momento, no después.

Dónde la veo más útil

  • Contracturas y dolor muscular que no ceden con manual sola.
  • Tendinopatías, como acompañamiento al trabajo de carga progresiva, no como sustituto.
  • Postoperatorios: edema, rigidez, cicatriz adherida. En postoperatorios de rodilla y hombro la uso mucho para poder ganar rango sin que el dolor frene la sesión.
  • Dolor lumbar y cervical, dentro del programa de columna.
  • Lesiones musculares en fase subaguda, para acelerar el retorno.
  • Edema y hematomas tras traumatismos.

Cuántas sesiones y cuándo debería notarse

Casi siempre en un esquema de 6 a 10 sesiones, 2 o 3 veces por semana, integradas en un tratamiento más amplio. Si a la tercera sesión no hay ningún cambio en dolor o en rango, dejo de insistir con tecar y reviso el diagnóstico. Es un criterio personal, pero me ha ahorrado tratamientos inútiles.

La sesión no duele. Se siente calor agradable, y ese calor se regula: hay pacientes en los que trabajo sin efecto térmico, sobre todo en fases agudas.

Cuándo no la uso

  • Portadores de marcapasos o dispositivos electrónicos implantados.
  • Embarazo, sobre la zona abdominal y lumbar.
  • Trombosis venosa profunda o sospecha de ella.
  • Zonas con tumor conocido.
  • Infección activa o fiebre.
  • Alteración importante de la sensibilidad térmica en la zona, porque el paciente no puede avisar si se calienta de más.
  • Sangrado activo o hemorragia reciente.

Los implantes metálicos ortopédicos —placas, tornillos, prótesis— no son contraindicación absoluta, pero exigen parámetros distintos y saber lo que estás haciendo.

La parte incómoda

La evidencia científica de la tecarterapia como tratamiento aislado es limitada y de calidad variable. Lo he dicho en cursos y lo repito aquí. Lo que sí observo de forma consistente en consulta es que me permite trabajar antes y mejor: pacientes que toleran ejercicio y movilización que sin ella no tolerarían.

Vista así, no compite con el ejercicio. Le abre paso.

LFT. Andrés Castañón MoraFisioterapeuta · Director de Innergy · Cédula profesional 9861649

Este contenido es informativo y no sustituye una valoración presencial. Ningún tratamiento se indica sin explorar antes al paciente.

¿Es tu caso?

Una valoración de una hora resuelve en concreto lo que un artículo solo puede explicar en general.